
Yo pienso que la cruda realidad que hoy se vive en nuestro país se ve claramente reflejada en las pocas palabras y hechos que se narran en este cuento. En el cuento de Montas se puede apreciar como un dominicano con ganas de progresar y vivir una vida digna y decente, trabaja hasta botar el forro sin obtener los beneficios deseados por él ni meramente suficientes para autoabastecerse dignamente.
La condición social, política y económica que se vive en nuestro país son de total precariedad, esto da como resultado un país donde la corrupción, la estafa, el engaño, el soborno y entre otros, sean las acciones predominantes e inclinen la balanza hacia este negativismo general. Por otro lado yo veo que nuestra sociedad está sumergida como un barco en el fondo del mar con pocas ganas u oportunidades de volver a flote.
Hoy en día se ven muchos dominicanos como Montás, personas dedicadas al trabajo y negadas al a pericia o cualquier otra desviación que implique beneficios de manera corrupta, pero con todo y esto estas humildes personas que con el tiempo van aceptando y viviendo la triste realidad del dominicano tienen la desdicha de vivir una vida de miseria trabajando fuertemente desde que el sol sale hasta que el sol se pone y aún así con estas escasas oportunidades de vivir una vida por lo menos digna y decente.
Este tipo de hechos es lo que hace que el dominicano este tan corroído por la corrupción y sus males derivados. La falta de valorización del trabajo y del mismo ser humano, la falta de justicia e igualdad que debemos de tener todos los dominicanos pero lamentablemente no la tenemos.
Esta cadena de malas acciones como las que ya mencione anteriormente son las que propician a que dominicanos como Montás no puedan progresar y vivir una vida digna; a veces estas mismas personas serias y dedicadas al trabajo se desvían hacia la corrupción y lo mal hecho para poder mejorar su calidad de vida.
Por último yo considero que para mejorar las condiciones de vida y la vida en general del dominicano nuevas semillas de valores, justicia e igualdad deben de ser sembradas para luego con el tiempo poder cosechar sus frutos y beneficios y por otro lado se deben de desterrar todas las yerbas malas que atenten contra las semillas y frutos.
Autor: Rafael Brea C.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Ensayo de Montás:
Publicado por
Rafael Brea Collado
en
8:24
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